Caros sócios, 

É com profundo pesar que informamos o falecimento do historiador da educação Héctor Rubém Cucuzza, fundador da Sociedade Argentina de História da Educação e professor emérito da Universidade Nacional de Luján. Em sua trajetória acadêmica, o Professor Cucuzza contribuiu enormemente para o campo da História da Educação Argentina e sua atuação política engajada primou-se pela defesa da democracia e dos direitos sociais.

Ayer, domingo 1 de diciembre recibimos la noticia de la muerte del Maestro -así nos gustó llamarlo siempre - Rubén Cucuzza, socio fundador y primer presidente de la SAHE. 

La Comisión Directiva elige despedirlo con las cálidas palabras de Teresa Artieda.

Honraremos su memoria.

 

Triste noticia

Con la certeza dura de la muerte física y de la vida que la trasciende, supimos la noticia. Estamos llorando la noticia, tratando de escribirla. Dicen que falleció Héctor Rubén Cucuzza, maestro de generaciones de historiadorxs de la educación, y no sólo de ellxs. Profesor de Historia Social de la Educación y Emérito de la UNLu, mentor de la fundación de la SAHE ni bien asomó la democracia después de la última dictadura. Profesor que abrió caminos, trazó utopías, amó y disfrutó profundamente lo que hacía, con un compromiso, honestidad y coherencia inclaudicables. Con una amorosa y orgullosa conciencia de sus orígenes populares, que nutrió y explica los rumbos que tomaron su docencia y sus investigaciones. Con ese ángel que tienen los buenos tipos y las buenas tipas. 

¿Con ese ángel? Claro, porque la certeza no es tal. Rubén no se nos va. Está en nuestras clases, nuestros escritos, nuestro corazón. Su ternura nos envuelve y nos abraza. Rubén confía, sabe, que somos muchxs lxs que transitamos los caminos que trazó y que abrimos otros. Así que él se dispuso a descansar. 

Lo imaginamos cruzando la General Paz, saludando al ombú, volviendo a su Barrio Federal. Una sonrisa inmensa se le dibuja, entre feliz e irónica, porque sabe que el pueblo, ese de su barrio y de todos los barrios obreros, otra vez y empecinadamente, enderezó el volante rumbo a la dignidad.

Abrazo inmenso querido Rubén, maestro, amigo, nos estamos viendo. Hasta luego.

Comisión Directiva

Sociedad Argentina de Historia de la Educación